ORACIÓN
Oh Señor, que a tu virgen Mariana,
azucena purísima de la Orden de la Merced
y modelo de penitencia y de amor a la Eucaristía,
le enseñaste a servir a Cristo en los hermanos;
concédenos por su intercesión
participar íntimamente de los misterios que celebramos
y escuchar la voz de tu Espíritu
que nos invita a la conversión
y al servicio fiel de nuestro prójimo.
Escucha Señor los ruegos que por su mediación te dirijimos,
a fin de que remedies nuestras necesidades.
Amén