Comunidades Locales de la PMA

Estancia "Nuestro Padre San Pedro Nolasco de Yucat" de Córdoba

La Misión de la Estancia Yucat es ser expresión del Carisma de la Orden de la Merced en el campo de la producción agrícola, en su organización interna y en el destino de los bienes producidos.
Además de la Producción Agrícola y Ganadera, el Turismo Rural también es parte de las actividades que se desarrollan en “Estancia Yucat”. Y está concebido dentro del marco de los objetivos institucionales de la espiritualidad mercedaria.
Se Busca compartir la inmensa belleza puesta por Dios en nuestras manos y que las personas interesadas quieran compartirla tal cual es. La riqueza de la histórica presencia de la institución mercedaria en la zona y el encuentro con el origen de nuestra Estancia y su naturaleza.

Para mayor información:
Residencia "Estancia Yucat"
Sitio Web: http://www.estanciayucat.org.ar

La Tierra Yucana

A unos treinta kilómetros hacia el suroeste de la ciudad de Villa María, tiene su asiento el casco de la Estancia Yucat, sobre la margen izquierda del Río Tercero.
Río y Estancia están imbricados histórica y geográficamente. Algunos de sus antiguos brazos de desborde han permitido la formación de lagunas, como la Laguna Honda. 
Alrededor de esta laguna habría tenido su asentamiento una parcialidad aborigen, conocidos en el siglo XVII como los Yndios del Pueblo de Yucat. 
Yucay, verbo quechua, significa engañar o simular. Y Yúcat, pueblo de indios, fue un paraje escondido, disimulado entre las barrancas del Río Tercero. 
Estas tierras pasaron por diversas manos, pero lo conocido originariamente como Yucat, pasó directamente de los aborígenes a López Fiusa –posteriormente fraile mercedario– y de éste a la Orden de la Merced.

Capilla histórica de Yucat

De todo lo que había en la antigua Estancia de Nuestro Padre San Pedro Nolasco de Yucat durante el siglo XVIII, tan sólo una construcción ha llegado hasta nosotros: la capilla histórica. 
Rescatada hoy por la comunidad mercedaria como signo de una actividad redentora octo-centenaria y como signo de identidad lugareña para todos los yucanos. 
Era un lugar de oración donde ocasionalmente la visita del sacerdote daría lugar a la Celebración de la Eucaristía. Luego, una vez en manos de la Orden de la Merced, la capilla quedó abierta al público para las celebraciones litúrgicas bajo la advocación de La Merced.
En el año 1919, al ser inaugurada la nueva Iglesia; la vieja capilla se convirtió en escuela. La misma continuó funcionando hasta el año 1971, en que se inauguró el actual edificio de la escuela conocida como Fray Venancio Taborda. 
En el Capítulo Provincial de 1990, se recomendó la restauración de esa reliquia histórica por tratarse de una construcción religiosa única en la zona, elemento fundamental integrador de la identidad lugareña.